Recuperación en 3D

Estimados vaspec-citos, ¿alguno de ustedes se ha fracturado un brazo, una pierna, una muñeca? Me comentan que el dolor es muy fuerte pero lo peor viene después; cuando te tienen que poner un yeso. Éste es pesado y provoca picazón en la piel. La inmovilización resulta frustrante y limita las actividades diarias. Mantener la limpieza puede ser complicado debido a que se recomienda no mojar el yeso, esto dificulta el aseo diario. El yeso se calienta y la zona afectada puede sudar sobremanera, produciendo incomodidad.  

Bart Simpson vivió esta situación en carne propia. El 4 de septiembre de 1994 se estrenó el primer capítulo de la sexta temporada de Los Simpsons, éste se titula “El diabólico Bart” (Bart of Darkness). 

El calor veraniego causa estragos en Springfield. Después de varios intentos para combatir las altas temperaturas; Bart y Lisa convencen a Homero de comprar una alberca. Se corre la voz que la familia Simpson tiene el antídoto perfecto para el calor y todos los niños del vecindario se hacen presentes en Avenida Siempreviva 742.  Bart se rompe la pierna al intentar saltar de la casa del árbol a la piscina. El mayor de los hermanos Simpson se ve condenado a pasar todo el verano con un yeso en una de sus extremidades. Bart, debido a su incapacidad para salir, se siente aislado y comienza a observar de manera enfermiza a sus vecinos a través de su ventana. Éste se obsesiona con la familia Flanders. A medida que avanza la trama, se convence que Ned Flanders ha matado a su esposa y ha enterrado el cadáver en su jardín. El episodio culmina cuando se descubre que nadie perdió la vida y todo fue un malentendido alimentado por la imaginación de Bart. 

A lo largo del episodio se retrata lo incómoda que puede ser la vida con un yeso. Además queda muy clara la frustración que vive el protagonista por no poder hacer sus actividades cotidianas.  

La tecnología, hoy día, nos ofrece nuevas alternativas frente al uso del yeso en caso de fracturas. 

Diana Hall, ingeniera química egresada de Colorado School of Mines y maestra en negocios por parte de Colorado State University, después de haber trabajado en distintas empresas rankeadas dentro de Fortune 500, fundó ActivArmor. 

Diana se encontraba haciendo labor social con niños que sufrían violencia doméstica. Cuando los niños eran enyesados surgían un sinfín de contratiempos: suciedad extrema, chinches en los yesos, cicatrices permanentes, yesos maltratados por lo que los tratamientos no eran eficaces, entre otros. 

ActivArmor utiliza tecnología de escaneo 3D para crear termoplásticos que se adaptan perfectamente a la anatomía del paciente, lo que proporciona un ajuste más cómodo y soporte específico para la lesión. Éstos son fabricados con materiales más ligeros y transpirables en comparación con los yesos convencionales. Esto reduce la incomodidad y permite una mejor higiene. Los productos de ActivArmor son más resistentes al agua, lo que permite a los pacientes realizar actividades cotidianas y deportivas con mayor libertad durante el proceso de recuperación. Las termoplastas se pueden colocar y retirar más fácilmente, lo que es útil para el proceso de atención médica. ActivArmor ofrece diferentes opciones de personalización y color, permitiendo a los pacientes tener un producto que se adapte a su estilo propio. 

Los cuatro pilares de la empresa son: accesibilidad, innovación, sostenibilidad y empatía. 

ActivArmor es reconocida como una de las primeras compañías en ofrecer termoplásticos personalizados a medida y funcionales como una opción viable para pacientes que necesitan inmovilización, diferenciándose claramente de los productos tradicionales. La empresa ha creado un enfoque novedoso y más cómodo para el tratamiento de fracturas, lo que la ha posicionado favorablemente en el mercado de la atención médica.

¿Qué esperan para unirse a Vaspec?

Saludos intergalácticos, El Chico Vaspec.


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